Involución = Vergüenza nacional

Posted by Eventos & Marcas on 9:29

Corrientes en las últimas horas, ha sido sacudida por dos noticias, que flaco favor le hacen al fútbol como deporte y divertimento social. Y esto, es mera consecuencia de un cúmulo de situaciones que se venían dando desde tiempo a esta parte de nuestra cotidiana realidad.

Por: Juan Alberto Gómez
El o los principales motivos de esta coyuntura, están dados principalmente en la desidia, negligencia, incapacidad y falta de política en conjunto, para que lo que se plantea en la problemática, no tuviese razón de ser.
No en vano, trascender como vergüenza nacional, da bronca. Y particularmente, porque lo que sucede o saltó a la picota, no es de ahora. Tiene su correlato en el tiempo inexorable testigo implacable y juez soberano de todo.
Duele saber que nuestra querida Corrientes como capital de provincia, no disponga de un escenario acorde a las exigencias que en materia de seguridad es menester. Ello, da cuenta de una clara involución.
Y sino, ¿cómo puede interpretarse que se impida una vez más, por los argumentos esgrimidos oportunamente con razón o no por las autoridades competentes en seguridad, la venida de los simpatizantes de otra provincia a alentar a su club favorito?. Por más cierto que sea que existen factores de riesgo implícitos. Porque nadie ese detalle lo descree. Pero una salida salomónica hubiese sido limitar la capacidad y con la cantidad de efectivos policiales pretendidos, dividir los espacios en el estadio de Huracán Corrientes y así de ese modo, prevenir convenientemente cualquier incidente. ¿No se pudo arbitrar así?
Llama poderosamente la atención que a horas de la concreción del clásico regional entre correntinos y chaqueños, aparezcan los distintos puntos de necesidad y falencias edilicias que presenta el único estadio que se cuenta. El único escenario acorde estructuralmente en cuanto a capacidad para recibir y albergar a determinada muchedumbre. Y la pregunta o cuestionamiento surge espontáneamente. ¿Antes o para mejor decir, semana a semana, cuando los dos representantes que tiene Corrientes como Boca Unidos en la Primera B Nacional (la segunda en orden de importancia en el plano futbolístico argentino) o Textil Mandiyú (jugando el torneo Argentino B) haciéndolos de local, todos esos detalles enunciados por el Comité Provincial de Seguridad Deportiva (CoProSeDe), se soslayan?. ¿No se tienen presentes? O es que ¿se hace caso omiso?.
Tantos dirigentes deportivos como funcionarios de las distintas áreas cualquiera sea su investidura provincial y/o municipal, tienen parte de irresponsabilidad. En menor o mayor grado.
Uno no quiere ser mal pensado. Mucho menos imprudente o sarcástico. Tampoco, como amante del fútbol y deporte convocante, puede dejar de interpretarlo como tal. Acaso ¿se espera que suceda algún hecho anómalo cualquiera sea su índole, para recién aparecer en escena y plantear lo sabido por todos, empero mirando distraidamente a un costado, en tanto?
Un dato para refrescarles la memoria, es que en ese mismo escenario, se disputaron partidos anteriormente donde se superaron largamente la capacidad (12.525 personas), con Deportivo Mandiyú y el propio Huracán Corrientes en la primera división de AFA. E incluso, se realizaron y se realizan allí, eventos artísticos.
SIN REPRESENTANTES
En otro orden, y pasando a la siguiente cuestión tal vez menos importante o quizás aún más, según el ojo clínico con que se lo quiera mirar, sorprende de sobremanera. Es el caso que vencido los plazos para inscribirse los representantes, la Liga Correntina de Fútbol como entidad madre de este deporte pasión de multitudes, no haya tenido la respuesta de ninguna de las 26 instituciones (21 actualmente compitiendo) afiliadas a su seno (dispone de tres plazas) para participar desde enero del año próximo, en el más federal de los campeonatos como lo es el torneo del Interior.
No se trata de una obligación tampoco. Sí, moralmente por tratarse de una Liga de una Capital que como lo puntualizamos precedentemente líneas arriba, tiene un dilecto afiliado interviniendo de la segunda categoría de los certámenes afistas.
Recurriendo a los anales de las estadísticas, antes no sucedió algo similar. Aunque, cuesta entenderlo, sobran los motivos sobresaliendo innegablemente el factor económico.
Es el mismo tropiezo que cuentan todas las entidades deportivas en el país. Muchas de ellas, agudizando ingenio, las sortean sobreponiéndose a las adversidades. Y avanzan.
En Corrientes, la mayoría de los clubes, por no decir todos, esperan las dádivas del Estado. Un Estado provincial que con sus limitaciones acuestas lidia a su vez con la Nación y por ende, no abre la jugada. Más allá que es sabido, siempre hay privilegios.
Es nuestra Corrientes. Vivimos en Corrientes. No en vano, uno de consabidos slogans, nos señala como “República Aparte”. Por más que desde el Gobierno se pregone “Arriba el Deporte”.
Para muchos, varias de las preguntas aquí enunciadas, seguramente, tendrán sus respuestas. Mientras tanto, los correntinos seguimos dando que hablar. Seguimos siendo mal mirados en este sentido. Seguimos siendo la comidilla del mundo deportivo y del futbol en particular. Seguimos siendo sin dudas, vergüenza nacional.